La receta de siempre, sin tocar. Vermut tradicional fiel a la fórmula original de la bodega, con el sabor que reconoces aunque sea la primera vez que lo pruebas. Hay cosas que no se mejoran cambiándolas. Esta es una de ellas.
Color caoba oscuro con matices teja y buena densidad. Lágrima generosa en copa.
Aromas clásicos de vermutería: quina, naranja amarga, hierbas secas y un fondo balsámico de raíz de angélica.
Entrada rotunda y tradicional. Dulzor moderado con amargor firme de quina. Final medio con recuerdos de nuez moscada y naranja amarga. El sabor de siempre.
Vino, azúcar, ajenjo, quina, genciana, raíz de angélica, corteza de naranja amarga, nuez moscada, hierbas aromáticas tradicionales.
De grifo o con hielo, una rodaja de naranja y una aceituna gordal. La hora del vermut de toda la vida.
Patatas bravas, boquerones en vinagre, mejillones en escabeche, tortilla española, almendras tostadas.
El clásico nunca falla. Lo tengo siempre en casa para las visitas. Calidad excepcional.
Buen vermut tradicional con el toque especial de Turmeon. Relación calidad-precio top.
Lo descubrí en las fiestas del pueblo y no puedo dejar de comprarlo. Sabor auténtico.